Ictus isquémico, causas, síntomas y tratamiento
El ictus isquémico es uno de los problemas neurológicos más frecuentes y con mayor impacto en la vida de una persona.
Se produce cuando el flujo de sangre hacia una parte del cerebro se interrumpe, provocando que las células nerviosas no reciban oxígeno ni nutrientes.
Las consecuencias pueden variar desde una leve pérdida de fuerza hasta alteraciones graves del habla o la movilidad, pero actuar a tiempo y contar con una buena rehabilitación marca la diferencia en la recuperación.
Muchas veces, tras superar la fase aguda, comienza el verdadero reto: recuperar la fuerza, el equilibrio y la autonomía. Con un acompañamiento profesional y un plan de tratamiento personalizado, es posible retomar una vida activa y plena.
Desde Clínica Neuronat, hoy quiero explicarte qué es un ictus isquémico, cuáles son sus causas, síntomas y cómo trabajamos su rehabilitación en Gijón, Asturias, para ayudarte a recuperar tu bienestar.
¿Me acompañas?
¿Qué es un ictus isquémico y por qué se produce?
Cuando hablamos de ictus isquémico, nos referimos a una interrupción del flujo sanguíneo en una parte del cerebro.
Esto ocurre porque una arteria se bloquea —generalmente por un coágulo o trombo— e impide que el oxígeno y los nutrientes lleguen al tejido cerebral.
Esa falta de riego provoca que las neuronas comiencen a dañarse en cuestión de minutos.
El cerebro es un órgano muy sensible: necesita un suministro constante de sangre para funcionar correctamente.
Cuando ese flujo se detiene, se forma una zona central afectada, conocida como núcleo isquémico, rodeada de otra llamada penumbra, donde las células aún pueden recuperarse si se actúa rápido. De ahí la importancia de reconocer los síntomas y acudir de inmediato a urgencias.

¿Cómo actúa la falta de riego sanguíneo en el cerebro?
Imagina que una carretera principal queda bloqueada por un atasco. Todo lo que está detrás se detiene, y las zonas más alejadas dejan de recibir lo que necesitan. Algo similar pasa durante un ictus isquémico: la sangre no llega a tiempo, el tejido se queda sin oxígeno y las neuronas comienzan a fallar.
En función del área afectada, los síntomas serán distintos:
- 🧠 Si el daño se produce en el hemisferio izquierdo, puede afectar al habla o a la comprensión.
- 💪 Si se localiza en el hemisferio derecho, es más habitual notar pérdida de fuerza o coordinación en la parte izquierda del cuerpo.
- 👁️ También pueden aparecer alteraciones visuales o problemas de equilibrio.
Por eso insistimos tanto en que cada minuto cuenta. Cuanto antes se restablezca el flujo sanguíneo, mayores serán las posibilidades de una recuperación funcional.

Diferencias entre ictus isquémico y hemorrágico
Aunque ambos tipos de ictus comparten síntomas parecidos, su origen es diferente:
| Tipo de ictus | Causa principal | Características | Tratamiento inicial |
|---|---|---|---|
| Ictus isquémico | Bloqueo de una arteria cerebral por un coágulo (trombo o émbolo) | Pérdida de riego sanguíneo en una zona del cerebro | Medicación trombolítica y rehabilitación |
| Ictus hemorrágico | Rotura de un vaso sanguíneo que provoca sangrado dentro del cerebro | Aumento de presión intracraneal y daño por sangrado | Control de la hemorragia y manejo quirúrgico en algunos casos |
Ambos requieren atención médica urgente, pero el ictus isquémico representa cerca del 80 % de los casos y es el más frecuente en Asturias y en el resto de España.
En nuestra clínica en Gijón (Asturias), vemos cada día cómo una intervención rápida y una rehabilitación especializada permiten recuperar capacidades que parecían perdidas.

Principales causas y factores de riesgo del ictus isquémico
Detrás de un ictus isquémico hay una causa muy clara: algo bloquea el paso de la sangre hacia el cerebro. Ese “algo” suele ser un coágulo o trombo que se forma dentro de una arteria o viaja desde otra parte del cuerpo hasta alojarse en ella.
Pero lo que verdaderamente nos interesa entender es por qué aparece ese coágulo y qué factores pueden favorecerlo.
Prevenir un ictus no significa vivir con miedo, sino conocer mejor el cuerpo y aprender a cuidarlo.
La mayoría de los factores de riesgo están relacionados con el estilo de vida y pueden controlarse con buenos hábitos, revisiones médicas y una alimentación equilibrada.
1. Hipertensión, colesterol y hábitos de vida
La hipertensión arterial es, sin duda, el enemigo silencioso número uno. Cuando la presión en las arterias se mantiene alta durante mucho tiempo, las paredes de los vasos se debilitan y se vuelven más propensas a dañarse.
Esto facilita la formación de placas de grasa o coágulos que pueden terminar obstruyendo el flujo sanguíneo cerebral.
También influyen otros factores:
- 🍟 Colesterol alto: las grasas se acumulan en las paredes de las arterias, estrechándolas y dificultando la circulación.
- 🚬 Tabaquismo: el humo del tabaco reduce el oxígeno en sangre y endurece las arterias.
- 🍷 Consumo de alcohol y sedentarismo: aumentan la presión arterial y disminuyen la salud cardiovascular.
- 💤 Estrés y falta de descanso: elevan los niveles de cortisol, una hormona que, a largo plazo, afecta la tensión y el ritmo cardíaco.
La buena noticia es que todos estos factores son modificables. Cuidar la alimentación, mantener un peso saludable, hacer ejercicio de manera regular y controlar la presión arterial reduce significativamente el riesgo de sufrir un ictus isquémico.
2. Factores genéticos y enfermedades previas
No todos los factores de riesgo dependen de los hábitos. Existen también predisposiciones genéticas y enfermedades previas que pueden aumentar la probabilidad de un episodio.
Entre los más frecuentes se encuentran:
- 💓 Arritmias cardíacas, especialmente la fibrilación auricular, que facilita la formación de coágulos en el corazón.
- 🩸 Diabetes, que daña lentamente los vasos sanguíneos y altera la circulación.
- 🧬 Historial familiar de ictus o enfermedad cardiovascular, que puede aumentar la vulnerabilidad.
- 🧠 Problemas previos de circulación cerebral o migrañas severas, que indican una posible fragilidad vascular.
Comprender estos factores no significa resignarse, sino actuar con anticipación. En nuestra experiencia en Gijón, cuando los pacientes conocen sus riesgos y trabajan junto a su médico para controlarlos, los resultados son mucho más positivos.
La prevención del ictus isquémico comienza con pequeñas decisiones diarias y un seguimiento profesional adecuado. A veces, ese control a tiempo es lo que permite evitar un episodio grave y preservar la calidad de vida.

Síntomas de un ictus isquémico y señales de alerta
Cuando se produce un ictus isquémico, el tiempo es literalmente oro. Cada minuto que pasa sin atención médica supone la pérdida de millones de neuronas. Por eso, reconocer las señales a tiempo puede salvar vidas y reducir las secuelas.
A menudo, los síntomas aparecen de forma repentina y sin aviso previo, pero hay signos muy claros que pueden alertarte de que algo no va bien.
Te recomiendo memorizar la regla “FAST”, que en español significa:
- 😊 F de Face (cara): pide a la persona que sonría. Si un lado se cae, puede haber parálisis facial.
- 💪 A de Arms (brazos): pídele que levante ambos brazos. Si uno cae o no puede mantenerlo, puede estar afectado el lado opuesto del cerebro.
- 🗣️ S de Speech (habla): fíjate si arrastra las palabras o no entiende lo que le dicen.
- ⏱️ T de Time (tiempo): llama inmediatamente al 112. No esperes “a ver si se pasa”.
Cómo reconocer un ictus a tiempo
Los síntomas pueden variar en intensidad, pero lo importante es detectar cualquier cambio repentino en el habla, la fuerza o la coordinación. No todos los ictus se presentan igual, pero los más comunes incluyen:
- Pérdida súbita de fuerza en la cara, brazo o pierna, sobre todo de un solo lado del cuerpo.
- Dificultad para hablar o comprender palabras.
- Pérdida de visión en uno o ambos ojos.
- Mareo, pérdida del equilibrio o coordinación.
- Dolor de cabeza intenso sin causa aparente.
👉 Si notas uno o varios de estos síntomas, actúa sin dudar. En un ictus isquémico, el tratamiento médico debe iniciarse lo antes posible, idealmente dentro de las primeras 3-4 horas. Cuanto antes se recupere el flujo sanguíneo, mayores serán las posibilidades de recuperación.
Qué hacer ante una emergencia neurológica
Ante la sospecha de un ictus:
- ☎️ Llama al 112 inmediatamente. No intentes trasladar por tu cuenta al afectado salvo indicación profesional.
- 🧍♀️ Mantén la calma y coloca a la persona recostada, con la cabeza ligeramente elevada.
- 🚫 No le des comida, agua ni medicación. Puede tener dificultad para tragar.
- ⏱️ Anota la hora en que comenzaron los síntomas. Este dato es clave para los médicos.
En Clínica Neuronat Gijón siempre insistimos en que la rapidez en la actuación y una buena rehabilitación neurológica marcan la diferencia en la evolución del paciente.
| Tipo de síntoma | Descripción | Zona afectada habitual |
|---|---|---|
| Pérdida de fuerza | Debilidad en brazo, pierna o cara de un lado del cuerpo | Hemisferio cerebral opuesto |
| Dificultad para hablar o entender | Lenguaje confuso, frases incoherentes, no comprende lo que se le dice | Área del lenguaje (hemisferio izquierdo) |
| Alteraciones visuales | Visión borrosa o pérdida de visión en un ojo | Lóbulo occipital |
| Pérdida de equilibrio o coordinación | Caídas, torpeza al andar, mareos | Cerebelo |
| Dolor de cabeza intenso | Aparece de forma súbita y sin causa aparente | Variable, suele acompañar a hemorragias o crisis hipertensivas |

Consecuencias tras un ictus y posibles secuelas
Superar un ictus isquémico no termina en el hospital. La fase más importante comienza después: la recuperación.
Dependiendo de la zona del cerebro afectada y del tiempo que haya pasado desde el inicio del episodio hasta la atención médica, las secuelas pueden ser leves o más complejas.
Lo importante es saber que con rehabilitación y acompañamiento profesional se puede mejorar, y mucho.
El cerebro tiene una gran capacidad de adaptación, lo que llamamos neuroplasticidad. Con estímulos adecuados y terapia continuada, es posible recuperar fuerza, coordinación, habla o incluso funciones cognitivas que parecían perdidas.
En Clínica Neuronat Gijón trabajamos precisamente en esa etapa: ayudar a las personas a volver a moverse, comunicarse y sentirse seguras en su día a día.
Alteraciones motoras, cognitivas y del habla
Las secuelas más comunes del ictus isquémico afectan a la movilidad y la comunicación, pero cada paciente es diferente.
Algunas de las más habituales son:
- 💪 Hemiparesia o pérdida parcial de fuerza: suele afectar un lado del cuerpo, dificultando movimientos básicos como caminar o levantar objetos.
- 🧠 Problemas cognitivos: dificultad para concentrarse, para recordar o para planificar tareas cotidianas.
- 🗣️ Trastornos del habla (afasia o disartria): pueden afectar la fluidez, la pronunciación o la comprensión del lenguaje.
- 👁️ Alteraciones visuales o de equilibrio, que dificultan orientarse o desplazarse con seguridad.
En nuestra experiencia, lo más importante es abordar estas secuelas con una terapia física personalizada y constante.
A través de ejercicios específicos, técnicas de reeducación motora y trabajo conjunto con logopedas y terapeutas ocupacionales, el progreso es real y visible.

Impacto emocional y necesidad de apoyo psicológico
A menudo, tras un ictus isquémico, el cuerpo no es el único que necesita rehabilitación: la mente también.
Enfrentarse a la pérdida de autonomía o a los cambios en la rutina puede generar ansiedad, frustración o tristeza. Y es completamente normal.
En este punto, el apoyo psicológico se vuelve fundamental. Trabajamos con el paciente y con su entorno más cercano para reconstruir la confianza, gestionar las emociones y aprender a convivir con los nuevos ritmos de recuperación.
El acompañamiento de la familia es igual de importante que la terapia física. Saber cómo motivar, cómo apoyar y cómo cuidar sin sobreproteger marca una gran diferencia en la evolución.
La recuperación tras un ictus isquémico requiere paciencia, compromiso y un equipo que entienda cada paso del proceso.
En Clínica Neuronat Gijón nos implicamos a fondo para que tú o tu familiar no solo recuperéis movimiento, sino también calidad de vida y bienestar emocional.

Rehabilitación del ictus isquémico en Gijón: Clínica Neuronat
En Clínica Neuronat Gijón, entendemos que cada ictus isquémico deja una huella diferente, por eso nuestro trabajo comienza siempre por escuchar.
No hay dos recuperaciones iguales: cada persona tiene su historia, sus objetivos y su ritmo.
Desde el primer día, nuestro enfoque es acompañarte paso a paso, con cercanía y rigor profesional, para recuperar fuerza, coordinación y confianza en tu cuerpo.
Nuestro equipo multidisciplinar —formado por fisioterapeutas, logopedas, terapeutas ocupacionales y psicólogas especializadas— trabaja de forma coordinada para que cada sesión cuente y se adapte a ti.
El objetivo no es solo mejorar las secuelas físicas, sino ayudarte a volver a sentirte tú mismo.
Valoración neurológica y plan de tratamiento personalizado
Cada proceso de rehabilitación del ictus isquémico comienza con una valoración neurológica completa, donde analizamos tu fuerza, tono muscular, equilibrio, coordinación, habla y funciones cognitivas.
🧠 Esta primera evaluación nos permite diseñar un plan de tratamiento personalizado, con objetivos realistas y alcanzables, ajustados a tu situación actual.
En esta fase también se revisan tus antecedentes médicos, medicación, entorno familiar y capacidad de movimiento, para garantizar que el tratamiento sea seguro y progresivo.
👉 El plan no es estático: se revisa periódicamente para adaptar los ejercicios y técnicas a tu evolución.

Terapia ocupacional, logopedia y terapia cognitiva
Durante la recuperación tras un ictus isquémico, el cuerpo y la mente deben volver a “reaprender” funciones que antes eran automáticas. En Neuronat Gijón trabajamos desde tres líneas fundamentales:
- 💪 Terapia ocupacional neurológica: centrada en la movilidad, la fuerza y el equilibrio. Utilizamos técnicas de reeducación motora, estimulación eléctrica y ejercicios funcionales para mejorar el control postural y prevenir caídas.
- 🗣️ Logopedia: para abordar las dificultades en el habla, la deglución y la comprensión del lenguaje. La comunicación es parte esencial de la autonomía y de la autoestima.
- 🧩 Terapia cognitiva: diseñada para estimular la memoria, la atención y las funciones ejecutivas. Son ejercicios prácticos y personalizados que ayudan al cerebro a reconectar y reorganizar sus funciones.
Todas las sesiones se desarrollan en un entorno cálido y profesional, donde el paciente se siente acompañado en todo momento.
Nos gusta decir que la rehabilitación es un trabajo en equipo, y tú eres parte activa de ese proceso.
Servicio de rehabilitación a domicilio en Asturias
Sabemos que no siempre es fácil desplazarse, sobre todo en las primeras etapas tras un ictus isquémico. Por eso, ofrecemos un servicio de rehabilitación a domicilio en Gijón y otras zonas de Asturias.
🏡 Nuestro equipo se traslada hasta tu casa con el material necesario para continuar la terapia sin interrupciones, adaptando los ejercicios al espacio disponible y manteniendo la misma calidad del tratamiento que en la clínica.
Este formato permite seguir avanzando en la recuperación sin estrés ni desplazamientos innecesarios, ideal para pacientes con movilidad reducida o en fase de readaptación.

En Clínica Neuronat Gijón, cada pequeño avance cuenta. Sabemos que después de un ictus isquémico, recuperar la autonomía no es solo una meta médica, sino un deseo profundo de volver a disfrutar de lo cotidiano. 💜
Si tú o un familiar necesitáis apoyo, podemos acompañaros en este camino de recuperación con profesionalidad, empatía y dedicación.
👉 Pide tu valoración inicial y da el primer paso hacia tu bienestar.

¿Te he ayudado con este artículo sobre el ictus isquémico y cómo tratarlo en Gijón?
Me encantaría leer tus comentarios y contar con tu apoyo para difundir esta información para ayudar a otras personas.
Puedes compartir este artículo y votarlo con hasta 5 estrellas, ¡nos ayudarás mucho!
También puedes formar parte de nuestra comunidad en redes sociales, síguenos en Instagram, Facebook y YouTube para estar al día sobre más consejos y tips sobre salud.
¡Hasta el próximo artículo!












